La vida te la dan, pero no te la regalan

miércoles, 27 de octubre de 2010

CONSTRUCTOR DE SUEÑOS

AHORA QUE LA VIDA VA EN SERIO
HE DECIDIO QUE QUIERO SER
CONSTRUCTOR DE SUEÑOS
QUIERO SER EL DUEÑO
DE MI DESTINO
QUIERO SER ANDADOR DE CAMINOS
Y, DE MADRUGADA,
DESPERTAR CON TU MIRADA
QUIERO SURCAR LOS MARES
Y BESAR SUS PLAYAS
Y, CUANDO ME VAYA,
RECORDARÉ TUS MIRARES
QUIERO REFRESCAR MI SUDOR
CON EL AGUA DE LOS RIOS
QUIERO CANTAR AL AMOR
AMIGOS MÍOS
PERO NO TE OLVIDES
HE DE SEGUIR MI CAMINO
SERÉ CONSTRUCTOR DE SUEÑOS
Y QUIERO SER EL DUEÑO
DE MI DESTINO
(V.E)
(Extracto de mi novela "A la sombra del atardecer". Se trata de un canción compuesta por uno de los personajes principales de la misma; Rafael)

jueves, 21 de octubre de 2010

EL POTRO

Hace poco tuve la oportunidad de visualizar un libro de texto de lo que hoy en día es segundo de bachillerato y correspondiente a la materia de educación física. Me sorprendió tremendamente los contenidos del libro; las medidas de una pista de balonmano, los distintos tipos de golpes en voleibol, la composición de los balones, cuestiones todas ellas muy alejadas a mi entender de lo que debe ser una educación tal y como yo la concibo. Probablemente si le preguntáramos algunos de los temas incluidos en el referido libro a alguno de los recientemente premiados en los premios “Príncipes de Asturias de los deportes”; es decir a los jugadores de la selección española de fútbol; flamante campeona del mundo, en su mayoría no sabrían ni que decir al respecto.

Yo mismo, gran amante del deporte, como ocio, como fuente de salud, como mecanismo de comunicación y de relación y como manantial de valores fundamentales para la vida, sería incapaz de responder a muchas de las preguntas que estuvieran basadas en el libro de texto de segundo de bachillerato.

La lectura superficial de tal libro me hizo recordar aquellas sesiones insufribles y angustiosas a las que nos sometían los profesores de educación física en los tiempos de mi niñez escolar, en los que el famoso y odiado potro adquiría un protagonismo principal.

El salto de aquel dichoso aparato era todo un castigo para muchos y sobre todo para muchas. Aquella especie de toro dispuesto a embestirte se convertía en una barrera infranqueable en la que además de peligrar tu integridad física y tus huesos, podía conllevar un gran sonrojamiento ante la vergüenza de la caída delante de tus propios compañeros de clase.

Ni con aquel famoso potro, que había que superarse sin ningún tipo de preparación previa para ello, ni el maremagnun de conceptos del libro de texto comentado, se consigue alcanzar alguno de los objetivos educacionales que a mi modo de entender deberían primar.

La educación física debería fijarse como finalidad primordial el estímulo por conocer las ventajas de un cuerpo activo y ejercitado, debería primar la práctica paulatina, progresiva y planificada, sobre la teoría acumulada en inútiles papeles. Quizá una vez conseguido todo ello, podríamos plantearnos el siguiente reto; superar aquel dichoso potro.

lunes, 18 de octubre de 2010

QUISE SER VIENTO


CASI SIN ALIENTO
SUBI A LO ALTO DEL MONTE,
VISLUMBRÉ EL HORIZONTÉ
Y COMPROBÉ CON DESALIENTO
QUE SÓLO EL VIENTO
PODÍA LLEGAR HASTA EL

ENTONCES, QUISÉ EL VIENTO SER
QUISE QUE LA TARDE, FUERA LA MAÑANA
QUISÉ TOCAR EL HORIZONTE
Y QUISE DEJAR EL MONTE
PERO SÓLO LA TRAMONTANA
LO PUDO HACER


(V.E)
Foto: Sierra de Bejar (La Covatilla) (V.E.)

PORTUGAL

Quizá porque parece que el tiempo va más despacio, quizá porque la brisa del mar te acaricia con ternura, quizá porque suena a fado y provoca nostalgia, o quizá porque hay una manera distinta de degustar el bacalao para cada día del año, es por lo que uno ha llegado a querer tanto a Portugal.

Hace años que la proximidad con los vecinos lusos, propiciaron las primeras incursiones en estas tierras, que por aquel entonces eran unas desconocidas. Era uno demasiado joven como para saborear ese aire tristón y melancólico que desprende este país.Los primeros ingresos permitirían un primer vehículo y este daría la libertad necesaria para recorrer, conocer y enamorarse de ese mar bravo y caprichoso, frío y temeroso, siempre vivo y enigmático, profundo y lejano que sirve de alfombra grisácea para las puestas de sol.

Con el tiempo uno conocería a sus gentes, generalmente amables, dispuestas a ofrecerte lo mejor, ceremoniosas, respetuosas, tranquilas y serenas y entre ellas uno encontraría acomodo y amistad. El idioma poco a poco dejaría de ser un obstáculo para ser un estímulo; un camino que seguir; un abrir nuevas puertas para conocer más y más a las gentes y a las tierras aún por descubrir.

Porque Portugal siempre tiene un rincón por conocer o una playa por pisar. Porque su "saudade" te llega a empapar o porque me mira con tristeza como suplicando compañía y mimo, es por lo que este país me ha conquistado.

Lisboa es bella, luminosa. Su entorno es mágico. El litoral del centro es cercano y virgen. Oporto huele a vino y agua dulce y las regiones de frontera saben a complicidad y buenos alimentos.

Hace tiempo que desterré la errática visión de país pobre y decadente. Portugal atesora grandes atractivos que sobrevuelan por encima de su lento desarrollo económico. Quizá por ello aun hoy en día conserva intacto todo el aroma del pasado y como el buen vino de Oporto mejora con el tiempo. Quizá por ello uno sigue siendo un apasionado de estas tierras y estas gentes.
Foto: Lisboa (subida al barrio de Alfama) (V.E.)

LAS NUBES DE ORIENTE

Me cuenta un amigo mío que es gerente de una industria peletera castellana, que corren malos tiempos para nuestras empresas. Las grandes multinacionales hacen su negocio utilizando la mano de obra barata contratada en los países orientales, y, según me dice, hoy en día no es rentable mantener la producción en suelo español. Si se quiere ser competitivo es mejor encargar la elaboración de los productos a China y dejar en casa una pequeña sede administrativa y comercial, evitando así gastos de mano de obra y elevadas hipotecas sobre las instalaciones.
Estas circunstancias pueden conllevar varias consecuencias, de seguir manteniéndose; por un lado puede llegar a provocar la pérdida de puestos de trabajo que acrecentarían aún más la crisis actual. Por otra parte se produciría un cambio radical en el sistema económico, haciendo muy complicado el pretendido impulso industrial y transformando la estructura empresarial, donde tendrían primacía el sector servicios. La carencia de industria haría que los empleos se centraran únicamente en el comercio, la hostelería, y la geriatría, dentro de un desierto industrial plagado de población anciana.
El panorama no parece ser muy positivo y las nubes procedentes de oriente parecen oscurecer el futuro a medio plazo. La crisis actual y la situación de ventaja de las grandes multinacionales, aprovechando la mano de obra barata que utilizan, está poniendo en brete a muchos sectores que se mantienen a duras penas en este mundo cada vez más global y más competitivo. Tan sólo sectores muy concretos y específicos pueden escapar de la influencia oriental, manteniendo su singularidad y la ventaja de seguir siendo producidas íntegramente en occidente.
Así las cosas, aquí perderemos, y ya lo estamos haciendo, puestos de trabajo, mientras al otro lado del planeta un taiwanes empeñará su vida dedicando interminables jornadas de trabajo en la confección de camisas, pantalones y zapatillas, por un mísero salario que a duras penas le dará para vivir.Este es el mundo tan complejo que nos toca vivir, pero a pesar de todo podemos estar satisfechos; los de este lado del globo; los occidentales, podemos seguir diciendo que somos los ricos de todo este cotarro que hay montado.

viernes, 27 de noviembre de 2009

LONDON IS DIFERENT

Aquel emblemático slogan que decía “Spain is diferent” y con el que nuestro país quería invitar a todo el mundo a que nos visitaran, bien podría ser aplicado a Inglaterra y más concretamente a Londres. Ellos si que son “diferent” y hacen todo lo posible por serlo. Circulan por la izquierda, no utilizan el euro y mantienen sus libras esterlinas y algún que otro detalle más con los que bien podríamos decir que “London is diferent”.

La primera vez que acudí a esta tierra me dejó un tanto frío. Esta claro que uno es hombre de marcado carácter latino, y quizá por eso choco con la cultura anglosajona. Prefiero las ciudades más próximas a mi cultura, ya sean Lisboa, París, Florencia, Roma e incluso las más alejadas y distantes Praga y Viena, que aunque frías igualmente, me ofrecen estímulos interesantes por otros motivos.

A pesar de ello la nueva visita a Londres, más larga que la anterior, ha servido para tomarle un poco mejor el pulso a esta bulliciosa ciudad.



Es incuestionable que tiene atractivos importantes. El grandioso Parlamento, el señorío del Big Ben, la elegancia de la plaza de Trafalgar, con la Galería Nacional de fondo, el sórdido Soho, el Coven Garden, la imponencia del Támesis, el encanto de las calles de Noting Hill, con su mercado de los sábados, o el ajetreo de las calles comerciales de Oxford Street. En esta ocasión he tenido oportunidad de callejear más y de encontrar rincones ocultos con casas encantadoras de fachadas que parecen pasteles decorados.



Pero sin duda, Londres es una ciudad de mezclas y contrastes. Allí se puede oír hindú, español, ruso, francés, alemán, e incluso inglés. El ambiente sobrio de Backingan Palas y la tranquilidad de los inmensos parques como Sant James o Hady Park choca con la parte más salvaje del Soho.

Quizá pueda entender la frialdad del carácter británico. El sol brilla por su ausencia y la luna adquiere un excesivo protagonismo que hace que se viva más de noche que de día. Si a ello le añades que las escasas horas de día, se ven apagadas por un casi permanente cielo encapotado y gris, el panorama pude resultar un tanto deprimente.

Por otra parte, el viejo y errado mito de la belleza inglesa ha caído derrotado definitivamente. La mezcla de culturas parece que genera una raza de indudable atractivo. Muy alejada de la imagen de mujer gruesa harta de comer chocolate, allí te encuentras con autenticas modelos de cabellos dorados, ojos claros, cuerpos esbeltos y porte elegante. Pasear por Oxford Street puede provocarte serios problemas en el cuello, para lo cual se sugiere en el hombre un intenso entrenamiento previo que refuerce esta parte del cuerpo, tal y como ocurre con los pilotos de fórmula 1. Disculpen las damas este comentario pero ya saben lo que dice la canción “prefiero el lunar de tu cara a la pinacoteca nacional”

Si las mujeres resultan muy atractivas, todo lo contrario se puede decir de la comida que te ofrecen. No tuve oportunidad de conocer ningún plato típico. Al final siempre acababas comiendo comida italiana y las dos veces que probamos en restaurantes que ofrecían comida española, la experiencia no resultó muy gratificante. Donde esté un buen bacalao a la bras, o un arroz de mariscos portugués, que se quite todo. ¡Cuanto echarían de menos sus guisos los amigos portugueses que nos acompañaban en esta expedición!

Por diversas circunstancias de la vida tuve oportunidad de visitar la embajada española. Toda una experiencia. E incluso tuve el gusto de que me ofrecieran un vino blanco dentro de una casa particular de una amiga que trabajaba en la embajada y que conocí en estas fechas, con lo que me pude hacer una idea de cómo puede resultar vivir en Londres.

Para mi espíritu taciturno y melancólico, quizá la capital del Támesis me quede un poco grande. Uno tiende a espacios cada vez más relajados y abiertos, con un fondo de mar o de montaña detrás. El bullicio de una ciudad tan vital por un lado, pero tan gris por otro, me llega a agotar. Será la crisis de los 40. Y eso que los cumplí en Londres con la buena compañía de mis amigas y compañeras de trabajo Beatriz y Pilar, a las cuales les dedico este modesto texto, por haber hecho más agradable estos diez días tan intensos de trabajo y turismo. Si duda una experiencia que no se olvidará.

domingo, 22 de noviembre de 2009

VINAGRE Y ROSAS



Que Sabina es uno de los mejores cantautores contemporaneos es de sobra sabido. Su verso fácil y popular acompañado de melodías sencillas y fáciles de asimilar enganchan a un amplio y diverso grupo de fieles seguidores. Es difícil llenar dos días seguidos el multiusos Sánchez Paraíso de Salamanca y Joaquín lo ha conseguido con aparente facilidad, con el único gancho dar a conocer su nuevo trabajo, “Vinagre y Rosas”. Quizá su creatividad esté por encima de esa personalidad macarra y chabacana que con el tiempo ha ido puliendo, pero eso no es importante, al fin y al cabo lo que importa de un artista es su obra.

Esa obra que uno gustaría de saborear pausadamente y con la atención que merece. Por ello quizá no disfruté del todo del concierto del pasado sábado en Salamanca. A pesar de la novedad de seis temas que aún no ha habido tiempo de digerir, la propuesta era ya conocida y no aportaba grandes novedades. Pero lo peor de todo es que este Sabina más asentado y sereno que en sus años más bisoños, está pidiendo a gritos actuar en salas más pequeñas e intimistas donde se pueda disfrutar más serenamente de sus canciones, o al menos yo lo pido. En el concierto del sábado, resultaba casi imposible degustar como se debe las canciones del cantautor. El público convirtió el concierto en una verbena popular donde danzar a placer y corretear de un lado para otro con las litronas en las manos a modo de holigans que animan a su equipo pero que no se enteran ni de cómo va el resultado del partido.

Para dar botes y beber, me voy al bar del pueblo. Pero para disfrutar de canciones bien construidas yo prefiero un ambiente más sereno y centrado en el espectáculo.

De este inicio de gira por parte de Sabina, me quedo con sus declaraciones en la prensa, previas al concierto. Según el de Linares el estado de felicidad que ha vivido en los últimos años no han sido nada fructíferos desde el punto de vista de la creatividad. Las musas se acomodan mejor en el desgarro y en la depresión, donde ahí son capaces de inspirar las mejores creaciones. Por eso Sabina quiso salir de su letargo artístico creativo yéndose a Praga acompañado de Benjamín Prado; un poeta amigo al que le había dejado recientemente su novia y con el que compuso los trece temas de su nuevo trabajo. Así Joaquín tuvo a su alcance todo lo que necesitaba para poder producir algo interesante, el desaliento de su amigo y el ambiente melancólico de una ciudad como Praga a la que le dedica una canción en su nuevo disco. En todo esto estoy bastante de acuerdo con Sabina. La felicidad es contraproducente para la creatividad. Las situaciones difíciles son las que, por desgracia, te curten y te hacen sacar todo lo que llevas dentro ofreciendo lo mejor de ti, sobre todo desde el punto de vista artístico. Está claro que para obtener un buen guiso hay que echar mano del “Vinagre y de las rosas”.